¿Cómo hacer un lavado de oídos en casa?

¿Cómo hacer un lavado de oídos en casa?

Los seres humanos necesitamos mantener la higiene con la finalidad de estar sanos. La suciedad puede traer numerosas consecuencias, por eso es recomendable prestarle atención a la limpieza de todas y cada una de las áreas de nuestro cuerpo.

Las células muertas, el polvo, la contaminación, el sudor y las bacterias, entre otros elementos están presentes en nuestro cuerpo, por lo que hay que removerlas a fin de prevenir enfermedades de la piel y de otros tipos causados por la falta de higiene, las cuales no son pocas.

En ocasiones el problema no es la falta de higiene, sino el no saber aplicarla debidamente, lo que puede incluso empeorar las cosas. Si crees que con una ducha al día es suficiente para mantenerte limpio adecuadamente, estás en un error ya que eso no es lo único que se requiere.

Hay lugares que el agua de la ducha no alcanza o que requieren de otro tipo de rutina para el aseo correcto y en muchos casos las personas no lo hacen porque no saben que es necesario o cuando se enteran es porque han tenido alguna consecuencia debido a la pobre higiene. En caso de que sepas estas cosas, pero no las hagas por falta de tiempo o de voluntad, conoce estos tips para dominar tu mente y puedas lograr lo que te propongas.

Algo muy común entre la población es el uso de bastoncitos de algodón para limpiarse los oídos creyendo que eso es suficiente para retirar la cera que producimos.

La cera de los oídos no tiene que ver con la higiene, esto es algo que todo el mundo produce como un método para que el canal auditivo se mantenga protegido. El asunto es que el sobrante de esta producción de cera debe ser retirado, porque si no se hace puedes tener problemas de audición como picor, escozor, dolor y en algunos casos, la pérdida parcial de la audición, lo cual ocurre cuando se forma algo conocido coloquialmente como “tapón de cera”.

Un tapón de cera se forma normalmente por la inserción de bastoncitos de algodón (u otros objetos) en el canal auditivo con la finalidad de “limpiarlo”, pero lo que se hace es empujar la cera más adentro, lo que resulta dañino.

También se puede formar por el uso demasiado frecuente de audífonos del tipo que deben ser insertados dentro del oído, los cuales no son recomendables según los doctores.

Cuando se forma un tapón de cera pueden aparecer los molestos síntomas que mencionamos anteriormente, aunque en algunos casos estos síntomas no se presentan, sino que la persona solo siente un oído tapado como le pasaría a una persona cuando está a mucha altura, lo cual es bastante molesto.

Para acabar con esto, mucha gente suele introducirse pinzas, alambres y otros objetos en el oído afectado lo cual es bastante peligroso. Si en este momento tienes el oído tapado y sospechas que se debe a una acumulación de cera, mira a continuación lo que debes hacer para acabar con este problema:

Método 1:

– Aceite de almendras

– Una jeringa grande y esterilizada, preferiblemente de punta alargada.

– Té de manzanilla simple (sin azúcar) y tibio.

– Guantes de látex que usarás tú o la persona haciéndote el procedimiento.

Para poner en práctica este método debes colocar 4 gotas de aceite de almendras en el oído afectado 3 veces al día durante 4 días. Cada vez que apliques las gotas mantén la cabeza ladeada durante unos 5 o 10 minutos para que las gotitas puedan hacer su trabajo. Quizá sientas cosquillas o picazón, pero evita al máximo introducir cualquier cosa en el oído.

Al quinto día de haber comenzado el tratamiento toma la jeringa esterilizada y llénala con el té de manzanilla tibio. La manzanilla es antinflamatoria, antiséptica y natural, por lo que es excelente para hacer un lavado de oídos.

La temperatura de la manzanilla debe ser agradable para ti, si dejas que se caliente más de lo recomendable podrías sufrir daños en la piel, así que sé muy cuidadoso y prueba primero el agua en el dorso de tu mano o en la parte de atrás de la oreja.

Después toma la jeringa (sin inyectadora) llena con la manzanilla y colócala dentro de tu canal auditivo, luego vacía a presión su contenido, haz esto las veces que sea necesario hasta que sientes que el oído se te va descongestionando.

No te asustes si sale mucha cera sólida o algún otro elemento intruso, el agua que irá saliendo de tu oído traerá todas las impurezas que pueden estar molestándote.

Método 2:

– Agua oxigenada

– Una jeringa grande y esterilizada, preferiblemente de punta alargada.

– Agua destilada tibia o solución salina tibia.

– Guantes de látex que usarás tú o la persona haciéndote el procedimiento.

Acuéstate de lado, dejando hacia arriba el oído afectado. Pídele a alguien de confianza que deje caer dentro de tu oído unas 6 gotas de agua oxigenada. Sentirás como el líquido al caer en tu oído empieza a hacer miles de burbujitas, lo escucharás muy fuerte y sentirás muchas cosquillas.

Este efecto dura unos pocos minutos, no te asustes si el agua oxigenada en forma de espuma empieza a salirse de tu oído, esto es algo normal y tú debes permanecer acostado de lado mientras pasa todo el efecto.

Una vez dejes de escuchar las burbujas, siéntate lentamente y deja salir el resto de agua oxigenada. Luego acuéstate de nuevo y repite el procedimiento.

Deja pasar 1 minuto más luego de que ya el agua oxigenada termine de burbujear por segunda vez, y rellena la jeringa con el líquido tibio de tu elección (agua destilada o solución salina). Haz el mismo procedimiento que con el método anterior. Llena la jeringa las veces que sean necesarias, eso ya dependerá de cada persona.

Al hacer esto saldrá todo el sucio que pueda estar interfiriendo en tu audición junto con el agua. Esto en ningún momento debería ser doloroso, así que si te duele el oído es preferible que consultes a un especialista porque podrías estar presentando otra patología.

En caso de haber aplicado alguno de los métodos anteriores y no tener resultados, lo mejor que puedes hacer es acudir a un otorrino, ya que puedes estar presentando algo más grave, ya que estos lavados son muy efectivos.

Para evitar que se formen los tapones de cera puedes hacerte un lavado de oído cada dos semanas (solo la parte de la jeringa con agua), así mantendrás tus conductos auditivos limpios y sanos.

 

[one_half]andres-gananci[/one_half][one_half_last]Soy Andrés Gananci, un emprendedor y aventurero apasionado de la vida. Fundé mi primer negocio online con tan sólo 17 años. 12 años después, sigo viajando por el mundo mientras trabajo desde casa.
Editor de gananci.com

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